*****"The major and the minor" (1942).
Me acuerdo de cuando el video llegó a mi casa. Fue hace ya muchos años, por obra y gracia de los Reyes Magos, y me acuerdo de que ésta fue una de las primeras películas que grabamos, en concreto de la TVG.
Por aquel entonces yo tenía catorce años, y no tenía ni idea de quien era Billy Wilder, ni había visto "El apartamento", ni "Con faldas y a lo loco", ... Sólo sé que aquella película me gustaba, porque tenía ese aire a peli clásica a blanco y negro, esas pelis que llegado un momento de nuestra vida nos conquistan para no dejarnos jamás. Ahora el dvd me permite recuperarla, y a cada escena parece que me trae a la cabeza un montón de recuerdos, a las incontables ocasiones en que la vi con mi hermana. Hoy en día la veo con otros ojos, está claro, pero sigue manteniendo ese aire distinto, eso que sin duda nos aporta el cine cuando nos permite viajar a otros lugares e incluso otros tiempos, y en casos como éste, con una sonrisa en los labios.
Viéndola, me ha llamado la atención el uso del tren en la obra de Wilder. Aquí está claro que tiene importancia capital en la historia, tal y como pasaba en "Con faldas y a lo loco" y en la maravillosa "Perdición". Maravillosa Ginger Rogers, haciendo de niña, de madre, de ella misma... Ray Milland se queda lejos de su genial interpretación en "Días sin huella" (también de Wilder).
Maravilloso el homenaje a la gran Greta Garbo (gracias v.o. por permitirme descubrirlo), cuando Ginger Rogers va en el tren y los revisores le preguntan que diga algo en sueco... y ella dice "I want to be alone" con acento imitando a GG en su hiperfamosa frase de "Grand Hotel".
Película de las de siempre. Para sonreír y reencontrarnos con nosotros.
Por aquel entonces yo tenía catorce años, y no tenía ni idea de quien era Billy Wilder, ni había visto "El apartamento", ni "Con faldas y a lo loco", ... Sólo sé que aquella película me gustaba, porque tenía ese aire a peli clásica a blanco y negro, esas pelis que llegado un momento de nuestra vida nos conquistan para no dejarnos jamás. Ahora el dvd me permite recuperarla, y a cada escena parece que me trae a la cabeza un montón de recuerdos, a las incontables ocasiones en que la vi con mi hermana. Hoy en día la veo con otros ojos, está claro, pero sigue manteniendo ese aire distinto, eso que sin duda nos aporta el cine cuando nos permite viajar a otros lugares e incluso otros tiempos, y en casos como éste, con una sonrisa en los labios.
Viéndola, me ha llamado la atención el uso del tren en la obra de Wilder. Aquí está claro que tiene importancia capital en la historia, tal y como pasaba en "Con faldas y a lo loco" y en la maravillosa "Perdición". Maravillosa Ginger Rogers, haciendo de niña, de madre, de ella misma... Ray Milland se queda lejos de su genial interpretación en "Días sin huella" (también de Wilder).
Maravilloso el homenaje a la gran Greta Garbo (gracias v.o. por permitirme descubrirlo), cuando Ginger Rogers va en el tren y los revisores le preguntan que diga algo en sueco... y ella dice "I want to be alone" con acento imitando a GG en su hiperfamosa frase de "Grand Hotel".
Película de las de siempre. Para sonreír y reencontrarnos con nosotros.
1 comentario:
Yo, en cambio, la primera vez que la vi fue la semana pasada, llegó a mí de casualidad y coincidió que fue justo una semana después de haber leído el análisis que hacían de ella en www.zonadvd.com
Y yo no creo en las casualidades... ;-)
Me prestó mucho, se me pasó volando el tiempo y aunque antes de verla podrías decir "si bueno que esa pasa por una cría de 12 años" da igual, no te das cuenta.
Es sencilla, entretenida y simpática. De esas que te dejan "buen cuerpo" :-)
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