*****"Closer" (2004).
Treinta segundos, una canción pegadiza y una chica guapa, guapa, guapa, sirven para que el inicio de "Closer" te pegue a la pantalla con la promesa de algo bueno.
La ciudad es Londres, que aunque pudiera ser cualquier otra, me gusta así, porque una amiga mía vive allí y le encanta eso de identificar sitios. La canción es "The blower's daughter", de Damien Rice (que suena tierna, tierna, tierna, pero atención a la frase final), y la chica es Natalie Portman (creo que todos los chicos de entre 20 y 30 años envidiamos en su día a Timothy Hutton en la maravillosa "Beautiful girls" y hubiéramos esperado por ella todos los años que hicieran falta).
La película parte de una obra de teatro, y se nota. Toda la acción recae sobre cuatro personajes, sobre diálogos claros y diáfanos, sobre relaciones extrañas, sobre flechazos inmediatos, de sentimientos, traiciones, dolores y mentiras. Los cuatro muy bien, pero me quedo con Clive Owen y Natalie Portman -qué personaje más magnético!-.
Lo que no entiendo es la pasión de los hombres por centrarse en celos sexuales cuando los engañan. "¿Es mejor que yo? ¿Qué haces con él? ¿Qué...?" Algo que he visto repetido en infinidad de películas. ¿En realidad somos así? Pues menudos idiotas... Si la persona que amo se lía con otro lo único que quiero es evitar esa imagen en mi cabeza, cuanto menos sepa mejor. En una situación así me preocuparía más por los sentimientos que no por lo físico, si no tengo una cosa me da igual la otra, es como la situación de Woody Allen y Diane Keaton en "Annie Hall"; yo quiero todo.
La peli bien, aunque tanto hablar de cosas del amor te acaba poniendo tonto y terminas acordándote de aquella de la que "can't take my mind off you"
video de Damien Rice con imágenes de la peli
trailerLa ciudad es Londres, que aunque pudiera ser cualquier otra, me gusta así, porque una amiga mía vive allí y le encanta eso de identificar sitios. La canción es "The blower's daughter", de Damien Rice (que suena tierna, tierna, tierna, pero atención a la frase final), y la chica es Natalie Portman (creo que todos los chicos de entre 20 y 30 años envidiamos en su día a Timothy Hutton en la maravillosa "Beautiful girls" y hubiéramos esperado por ella todos los años que hicieran falta).
La película parte de una obra de teatro, y se nota. Toda la acción recae sobre cuatro personajes, sobre diálogos claros y diáfanos, sobre relaciones extrañas, sobre flechazos inmediatos, de sentimientos, traiciones, dolores y mentiras. Los cuatro muy bien, pero me quedo con Clive Owen y Natalie Portman -qué personaje más magnético!-.
Lo que no entiendo es la pasión de los hombres por centrarse en celos sexuales cuando los engañan. "¿Es mejor que yo? ¿Qué haces con él? ¿Qué...?" Algo que he visto repetido en infinidad de películas. ¿En realidad somos así? Pues menudos idiotas... Si la persona que amo se lía con otro lo único que quiero es evitar esa imagen en mi cabeza, cuanto menos sepa mejor. En una situación así me preocuparía más por los sentimientos que no por lo físico, si no tengo una cosa me da igual la otra, es como la situación de Woody Allen y Diane Keaton en "Annie Hall"; yo quiero todo.
La peli bien, aunque tanto hablar de cosas del amor te acaba poniendo tonto y terminas acordándote de aquella de la que "can't take my mind off you"
video de Damien Rice con imágenes de la peli
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