Hoy por un sms (qué modernidad) me he enterado de que ha muerto Paul Newman. O al menos uno que se parecía a él, porque enseguida me di cuenta de que no era posible, de que debía ser un malentendido, porque esos ojazos profundos no se cerrarán nunca, y Butch Cassidy, Eddie Felson o Henry Gondorf seguirán ahí cuando sean necesarios.Quedará siempre la oportunidad de concertar una cita con él. Encender la tele y ver "El golpe", o "Dos hombres y un destino", o "La leyenda del indomable", o "La gata sobre el tejado de zinc", o "El buscavidas", o "El premio", o "Cortina rasgada", o "Camino a Perdición".
Y aún encima los que lo conocían dicen que era una buena persona. Se van los buenos.
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