El pasado 30 de julio disfruté de una experiencia inolvidable: un concierto de Loreena McKennitt en la Praza da Quintana, en Santiago de Compostela. Cuando alguien así está tan cerca, hay que aprovecharlo. Esa mezcla de celta y árabe en esa voz es imposible que deje indiferente a alguien.Dos horas de repaso a temas de toda su carrera, con un público totalmente entregado, sólo interrumpidos cada quince minutos por las campanas de la catedral. Acompañada de nueve músicos (con algunos de los que la acompañaron en el celebrado concierto de La Alhambra de 2006), todos mostraron desde el comienzo muchas ganas de agradar, dándolo todo, con bromas entre ellos, ... Destacaría a Brian Hughes con las guitarras, bouzouki y laúd, el violín de Zoltan Lantos y a Caroline Lavelle (Jose, cómo te echamos de menos...) con el cello (brillante en "Raglan Road" y "The old ways").
¿Y Loreena? Espectacular. Qué voz...! Arpa, piano, órgano. Expresiva, cómplice con el público, graciosa, ... Desde "She moved through the fair" a "Never-ending road", pasando por "Marco Polo", "The highwayman", "Dante's prayer", "Caravanserai", ..., se hizo con nosotros, logrando el punto álgido con la pegadiza "Santiago". Y para culminarlo, "Tango to Evora" para cerrar los bises.
Que haya pronto otro...
Que haya pronto otro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario