*****("Hancock", 2008)
La peli va sobre un superhéroe de los más descuidado y cabroncete, que hace lo que le viene en gana cuando le viene en gana, hasta que entra en su vida un publicista (Jason Bateman, que para mí siempre será Michael Bluth) que pretende mejorar su imagen pública.
El arranque está bien, y el punto de vista del superhéroe desaliñado tiene su interés, pero poco a poco se va diluyendo hasta acabar convertida en una especie de teleserie sensiblera sin sentido.
Will Smith demuestra que sigue en racha y con un tirón tremendo, siendo ahora de los pocos actores a los que se le puede catalogar de superestrella, haciendo papeles de lo más diverso en numerosos proyectos.
Peli palomitera de verano. Poco (o nada) más.
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